Educar para Ser

Educar para Ser (17)

Las grandes transformaciones sociales, económicas y culturales; el impacto de internet y las redes sociales, los progresos científicos-tecnológicos, los modos de hacer política, los valores éticos, las crisis, etc., han cambiado la forma de vida y los hábitos de consumo de miles de personas, sus expectativas de futuro, el tiempo de ocio, e incluso su mirada sobre la sociedad, y la creación de una familia. Por otro lado, la incorporación de la pareja al mundo laboral, el retraso de la maternidad, el papel de los abuelos en la logística familiar, las separaciones, las escasas ayudas a las familias para incentivar la natalidad, la precariedad laboral, o el precio del alquiler de la vivienda, como tantas otras variables, han creado un sentimiento de incertidumbre y dudas en los padres de esta época; pero, yo me pregunto, ¿es que nuestros padres o abuelos lo tuvieron más fácil en la suya? Creo que no, aunque siempre exista la nostalgia de evocar que los tiempos pasados fueron mejores…

En la actualidad la media de esperanza de vida en España se encuentra en los ochenta y tres años; a nivel global estamos mucho más sanos por los avances médicos (vacunas, antibióticos), porque existe más higiene y una alimentación más equilibrada, porque disfrutamos de más información y comodidades por los progresos científicos, tecnológicos y sociales, y también porque se han conquistado un mayor número de prestaciones sociales y derechos universales para todos los ciudadanos en los países democráticos; porque existe una mayor conciencia ecológica y medioambiental, etc. Las familias que siempre han tenido que adaptarse al signo de los tiempos y hacer sacrificios, podrán seguir enseñándonos con sus experiencias vitales lo que es la resiliencia, lo que es lo principal y secundario, lo que es el amor desinteresado, la confianza, la seguridad, y sobre todo nos podrán enseñar a CREER que es posible un mundo mejor.

El futuro de nuestra especie y de nuestra sociedad está en ese primer nivel de socialización. A lo largo de la historia la familia siempre ha transmitido una serie de valores privados, públicos, cívicos, espirituales, religiosos, a través del ejemplo y ha satisfecho las necesidades más profundas como el sentido de pertenencia, aceptación, y el de sentirnos seguros de nosotros mismos. En las familias aprendemos actitudes, hábitos, conocemos el juego por primera vez, los afectos, la autoestima; descubrimos que podemos combatir los miedos nocturnos cuando nos leen un cuento, aprendemos modales en la mesa, que todos los deseos o caprichos NO se pueden satisfacer por salud mental, ya que desde pequeños debemos aprender a combatir la frustración para ser más fuertes emocionalmente; además descubrimos que el amor de una madre o un padre es incondicional, que tenemos que querer a nuestros abuelos y pasar algunos ratos con ellos, que el tiempo que nos dedican nuestros padres es un lujo, y que siempre están ahí cuando estamos enfermos o más los necesitamos. Pero también la familia como escuela de vida, no olvidemos que puede facilitar o sobrecargar las funciones de otros agentes sociales secundarios y su eficacia en la formación de hábitos y competencias académicas y personales tanto en la Escuela, como en la Universidad, o en los Ciclos Formativos. ¿Algún otro agente socializador puede ofrecer más?, lo dudo… Aristóteles afirmaba que los pilares de la sociedad se cimentaban en la estructura más elemental: la familia.

Los Estados deberían invertir mucho más en un valor seguro en tiempos de cambio e inestabilidad como son las familias, porque son un poderoso círculo de protección para todas las problemáticas sociales y un
ahorro a largo plazo en los servicios sociales. Pitágoras decía “educad a los niños y no será necesario castigar a los hombres”. Leyendo recientemente un libro de Filosofía de Carlos Goñi y Pilar Guembe, descubrí algo que había escuchado y percibido como demanda de mis alumnos en las aulas y que es de sentido común, en distintas generaciones, “siempre han necesitado unos padres que los quieran, que los protejan, que les marquen horizontes, que los eduquen. No quieren que deleguemos esa responsabilidad en la escuela o en el ambiente. Ellos no quieren padres blandos, pasivos, conformistas, pesimistas, sino exigentes, activos, con ganas de aprender y optimistas, dispuestos antes a equivocarse que a renunciar a su obligación, padres que se la juegan”. Es decir, padres que crean en sus hijos y que ejerciten la paciencia y la serenidad, que vean sus talentos y defectos y que no proyecten sus propias frustraciones o miedos, que valoren el tiempo dedicado, jugado, hablado, y compartido; que no se dejen llevar por las modas y por los extremos, creando un exceso de normas que genera ansiedad y frialdad, o bien el defecto de ellas con padres sin autoridad que atienden a todos los deseos o caprichos de los niños, generando grandes dosis de inseguridad y tiranía, poca resiliencia y baja tolerancia a la frustración. El sentido común y el término medio es el mejor antídoto y remedio, así como la perseverancia.

Los padres y los niños perfectos no existen. Esa es la paradoja de nuestra humanidad, y una de las mejores lecciones para nuestros hijos y para nosotros, que tenemos que aprender de nuestros errores cuando nos caemos, y seguir levantándonos día a día, recordando que la alegría se acompaña a veces de su complementario la tristeza, y que el camino y el viaje siempre serán más hermosos que el destino, teniendo presente que nuestra capacidad de amar nos permitirá siempre superar cualquier contratiempo o dolor, porque esa es la vida y como decía Nietzsche la grandeza del hombre está en ser un puente y no una meta.

NB: Aunque el criterio de selección pueda ser muy subjetivo, y no estén todas las que deberían estar para algunos, al menos me gustaría compartir con vosotros una pequeña playlist de canciones, melodías y películas, que pueden ser inspiradoras para las familias, que pueden despertar la curiosidad, las ganas de bailar, la introspección, que tienen estilos muy distintos, y donde están presentes muchas emociones y experiencias. ¿Os atrevéis ?. Lo podréis encontrar en el ANEXO.

ANEXO DE EDUCAR PARA SER III

LISTADO DE MÚSICA I

1. “Mi pequeño tesoro” de Presuntos Implicados
2. “Esos locos bajitos” y “Mediterráneo” de Serrat.
3. “Calcetines” de Maldita Nerea
4. “Father & Son” de Cat Stevens
5. “Tears in Heaven” de Eric Clapton
6. “Niña de Agua” de Ana Belén
7. “Sólo Tú” de Paula Rojo
8. “Over the Rainbow”, "Have Yourself a Merry Little Christmas” de Judy Garland
9. “Forever Young” de Bob Dylan
10. “Imagine” de John Lennon
11. “Yesterday”, “Let It Be”, “Here Comes the Sun”, “Eleanor Rigby”, “Hey Jude”,”Sgt. Peppers Lonely Hearts Club Band”, “All you Need is Love” de The Beatles
12. “You can´t always get what you want”, “Start me up” , “Miss You”, “Beast of Borden” de The Rolling Stones
13. “Solo pienso en ti” de Víctor Manuel
14. “Heroes” , “Space Oddity”, “Absolute Beginners” de David Bowie
15. “I don’t want to miss a thing” de Aerosmith
16. “The River” , “Hungry Heart”, “My hometown”, “Better Days” de Bruce Springteen
17. “Crazy Love”, “Someone Like You”, “Have I told you Lately” de Van Morrison
18. “Can´t Help Falling in Love”, “Always on my mind” de Elvis
19. “My Way” de Frank Sinatra
20. “Friday I’m In Love”, “Just Like Heaven”, “Close To me”, “Why Can’t I be you ?” de The Cure
21. “Highway to Hell”, Back In Black”, “You Shook me All Night Long” de AC/DC
22. “September” de Earth Wind and Fire
23. “Shake you Body” de The Jacksons
24. “Don´t Stop `Till you Get Enough”, “Rock with you”, “Billie Jean”, She´s out of my life” de Michael Jackson;
25. “Good Times” de Chic
26. “I will Survive” de Gloria Gaynor
27. “Smile” de Nat King Cole
28. “I Say a little Prayer” de Aretha Franklin
29. “Ain´t no Sunshine” de Bill Withers
30. “Orfeo ed Eurídice: Melodie” de Christoph Willibald Gluck
31. “Goldberg Variations, BMW 988”, “Cello Suite nº1 in G Major”. de J. Sebastian Bach
32. “Bolero M81” de Maurice Ravel; “Piano Concerto nº21 in C.K467” de Mozart
33. “Piano Sonata nº14 in C”, “Claro de Luna” de Ludwig van Beethoven
34. “Prelude nº4 in E Minor Op.28” , “Nocturne nº2 in E-OP9”, Nocturne nº19 in E.Op7” de F. Chopin
35. “Suite Bergamasque L75 de Claude Debussy
36. “Gymnopedies” de Erik Satie
37. “Le Quattro Stagioni” de Antonio Vivaldi .
38. “Bohemian Rhapsody”, “The Show must go on” de Queen.
39. “Hallelujah” , “Take this Waltz” de Leonard Cohen.
40. “I Dreamed a Dream” de B.S.O. Los Miserables.


PELÍCULAS

1. “Matar a un Ruiseñor” de Robert Mulligan .
2. “La Vida es Bella” de Roberto Benigni.
3. “Sra. Doubtfire” de Chris Columbus.
4. “Un Lugar para Soñar” de Cameron Crowe.
5. “En un Mundo Mejor” de Susanne Bier.
6. “Los Chicos del Coro” de Christophe Barratier.
7. “Eduardo Manostijeras” de Tim Burton.
8. “Frozen: El Reino del Hielo” de Jennifer Lee y Chris Buck.
9. “Los Croods” de Chris Sander.

 

En una reunión con profesores a comienzo de curso, abrimos y cerramos la reunión con un aforismo que podría convertirse en el mejor lema para inspirarnos e inspirar a nuestros alumnos, durante este curso o, incluso, quizás durante toda la vida: Enseñar y Aprender deberían ser una experiencia feliz.

Para nosotros la gran revolución y transformación en la educación como afirman, el Dr. Francisco Mora y D. José Antonio Marina, pasa por el Profesor. Una máquina o un robot nunca podrá transmitir esa humanidad ni desarrollar los talentos ejecutivos como lo hace un profesor bien formado. 

Por otro lado, debemos ser conscientes de que nuestra actitud como profesores influye en todo lo que nos rodea: lo que sentimos, lo que pensamos, nuestros silencios, nuestras palabras y expectativas, nuestra pasión, nuestra alegría…Todo lo que hacemos tiene unas consecuencias; pero no sólo en nosotros, sino también en los que nos rodean. En nuestro caso somos afortunados por poder cruzarnos en la vida de personas que se están construyendo y preparando para el futuro. Si queremos, podemos contribuir a mejorar la vida de muchos de ellos. Como he dicho en más de una ocasión, ¿existe algún trabajo tan apasionante como este?. 

La piedra angular en nuestro modelo educativo es el Profesor y todos los profesionales que trabajan aquí, porque ellos son los que transforman las dificultades en posibilidades y las incertidumbres en certezas. 

El Colegio, al tener una estructura de una sola línea en todas las etapas desde un año hasta los dieciocho (Bachillerato), nos brinda la oportunidad de tener más tiempo para conocer y reconocer a nuestros alumnos, y a sus familias. Hecho que incide en la calidad, en la personalización, en un buen clima de convivencia y de valores humanos, en el aprendizaje de nuestros alumnos y la eficacia académica. El fracaso escolar no ha sido significativo en ninguna de las etapas, ni siquiera al terminar la enseñanza obligatoria, cuando se concluye cuarto de Secundaria y se pasa a Bachillerato. 

El modelo pedagógico del centro tiene un carácter inclusivo, atiende la diversidad personalizando el proceso de enseñanza-aprendizaje y evaluando los procesos. Buscamos el talento y nos preocupamos por las necesidades, para poder sacar lo mejor de ellos mismos. Por eso, somos considerados una  escuela innovadora,  porque buscamos el éxito de todos los alumnos y porque invertimos tiempo en conocerles y en establecer una metodología de trabajo, reconociendo las distintas inteligencias, en un espacio de seguridad y confianza, que hace posible ese clima de experimentación, juego, creatividad, trabajo, alegría y buena energía, tan necesaria para que los alumnos puedan crecer de un modo saludable y sentirse autorrealizados. 

Nosotros entendemos la innovación como un proceso de crecimiento y de adaptación a la realidad y al contexto socio-económico y cultural. Para nosotros investigar es buscar, descubrir, indagar, hacernos preguntas, dudar, mediar, vivir y orientar.

Creemos que siempre podemos aprender algo de los modelos educativos más clásicos; pero también de los más actuales, y tanto de sus errores como de sus aciertos. Eso sí, siempre que estén reconocidos por las evidencias científicas y los resultados académicos no sólo en una etapa de la escolaridad , sino también al acceder a la Universidad y concluir esos estudios, así como en los ciclos formativos profesionales, es decir, que exista una continuidad. 

No defendemos algunas pedagogías tradicionales o conservadoras que buscan la homogeneidad,  y que no atienden a la diversidad o a los ritmos madurativos de los alumnos, que discriminan por rendimiento en las aulas, o por sexo y que en ocasiones se maquillan con algunos recursos tecnológicos para terminar haciendo lo mismo de siempre; pero tampoco confiamos en algunos modelos alternativos que sólo satisfacen los deseos o el principio del placer de los niños, abandonando cuestiones tan importantes en la formación como: el cultivo de la voluntad, la resiliencia,  aprender a compartir, el trabajo individual y en equipo, la memoria de trabajo, la empatía, la gestión emocional, la creación de hábitos, los buenos modales, etc.

El sentido común y la ciencia a día de hoy no pueden ser adulteradas por las creencias, las pseudociencias o las teorías del aprendizaje del condicionamiento ya superadas, o bien por el marketing de algunas empresas que se apoyan en la autoridad de algunos gurús (argumentum ad verecundiam), o universidades desconocidas que no tienen estudios contrastados y carecen de todo rigor científico y credibilidad. Es muy plausible que busquen, esos modelos, su nicho de mercado y  que atiendan las emociones o miedos de algunas familias; pero yo creo que no pueden olvidar una máxima: la salud  y el equilibrio intelectual y emocional de los más pequeños debe preservarse. 

Nosotros queremos ser una escuela vital que siente, piensa y actúa, que crece y se desarrolla, teniendo en cuenta el presente sin olvidar el fin ulterior: el futuro. Una escuela que evalúa los procesos para mejorar la labor docente y la situación de los alumnos,  y que se hace preguntas como, ¿ cuáles son las competencias y fortalezas cognitivas, emocionales, o sociales más importantes en las distintas etapas en la actualidad y cómo serán en adelante?,¿ por qué ya no son las mismas que en nuestra época?, ¿cómo son las pruebas de acceso a la Universidad y cómo serán en un futuro?. etc.


Esa vitalidad y carácter innovador nos hizo incorporar el segundo idioma extranjero (francés), desde los cuatro años, el Bachillerato dual desde segundo de Secundaria, ser Centro Examinador de Cambridge, y crear proyectos como Paseo por el Mundo, la Huerta, los conciertos Solidarios, las actividades de Aprendizaje- Servicio (visitas a Residencias), los Festivales y Maratones Solidarios, el Proyecto de Arte y de Filosofía, que por ejemplo hacen posible el trabajo en Equipo de Profesores de Bachillerato, Primaria e Infantil compartiendo experiencias, metodologías e incentivando la creatividad y curiosidad de los alumnos, etc.

Las familias han jugado y juegan un papel muy importante en el Colegio. Son el primer nivel de socialización de un niño,  ellos forman parte de los procesos de aprendizaje, de los juegos , de las emociones y del crecimiento moral de un niño. Su lenguaje, conducta, normas , orientaciones , coherencia y apoyo pueden facilitar y allanar nuestro camino o bien dificultarlo. El refuerzo de autoridad (ayudar a crecer) entre padres y profesores aportará seguridad , equilibrio y armonía a los niños y tranquilidad y confianza a todos los adultos. 

El Dr. Francisco Mora, con el que he empezado el artículo, afirma “Lo que ha cambiado no son los genes, sino la cultura, somos lo que somos por esa capacidad plástica que tiene  el cerebro de transformarse con las palabras, con la emoción, con los sentimientos, son lo que nos hace ser lo que ahora somos. Somos sapiens sapiens y lo que la educación hace de nosotros”, por eso el Profesor es tan importante. 

Por último, nuestra pasión a la hora de enseñar hará posible que los aprendizajes perduren en el tiempo, porque siempre recordaremos aquello que nos emocionó, por tal motivo no olvidemos que:

Enseñar y Aprender deberían ser una experiencia FELIZ.    

   ¡Sapere Aude!

“El cambio es lo único permanente”
(Heráclito).

Quiero empezar este curso con una serie de preguntas que trataré de ir respondiendo: ¿Cómo podemos preparar a nuestros alumnos e hijos para la sociedad del S XXI?, ¿Qué tipos de habilidades y competencias serán las más importantes?... En muchas ocasiones he afirmado que somos afortunadas las personas que trabajamos con el futuro: los alumnos. También hemos oído en más de una ocasión que debemos querer a nuestros alumnos no por lo que son, para eso están las familias , sino por lo que pueden llegar a ser, porque son personas que se están construyendo. La educación tiene ese poder transformador, y siempre ha luchado contra el determinismo de la naturaleza y de la sociedad. Un filósofo ilustrado como Kant afirmaba que “somos lo que la educación hace de nosotros”. Desde entonces, la sociedad ha cambiado mucho y ha conseguido grandes cambios y mejoras en derechos, libertades, etc., frente a otros siglos. La escuela actual no puede vivir al margen de los nuevos tiempos, del progreso y de las grandes transformaciones sociales, culturales y científicas que se están gestando. La celeridad de esos cambios puede producir incertidumbre; pero nosotros tendremos que producir certidumbre, flexibilidad mental y enseñar una buena gestión de las emociones con la ayuda de las familias para aumentar la probabilidad de la eficacia.


Uno de los intelectuales más influyentes en la actualidad Yuval Noah Harari en su último libro “21 lecciones para el siglo XXI” afirma que “muchos pedagogos expertos indican que en las escuelas deberían dedicarse a enseñar las cuatro ´ces´: pensamiento crítico, comunicación, colaboración y creatividad…De manera más amplia, tendrían que restar importancia a las habilidades técnicas y hacer más hincapié en las habilidades del uso general para la vida…Lo más importante de todo será la capacidad de habérselas con el cambio, de aprender nuevas cosas y de mantener el equilibrio mental en situaciones con las que no estamos familiarizados”.


Hoy en día, la Ciencia actual confirma que una buena educación produce cambios profundos en el cerebro, que ayuda a mejorar los procesos de aprendizaje y el desarrollo del ser humano. La Neurología, la física cuántica, la robótica, van a revolucionar los paradigmas de la Cultura y sociedad. Como afirma el doctor Francisco Mora “la neuroeducación es un campo de la Neurociencia que, partiendo de la investigación, analiza la interacción del cerebro con el medio que le rodea en el ámbito de la enseñanza y aprendizaje”. Conocer como funciona el cerebro, según él, mejorará los procesos de aprendizaje, la creatividad y el diseño de las mejores estrategias para el aula.


En el Primer Simposio de Inteligencia Ejecutiva y Educación celebrado en Madrid este año 2018 , el prestigioso Doctor Joaquín M. Fuster de la Universidad de California defendió la importancia que tenía la inteligencia ejecutiva en la educación , según él “Las funciones ejecutivas son aquellas funciones del cerebro que permiten la organización de las acciones en el tiempo para alcanzar metas y resolver problemas, y por ello tienen una dimensión de futuro”. Otro de los participantes , y organizadores de ese evento, nuestro querido profesor D. José Antonio Marina, habló de la importancia de desarrollar las habilidades ejecutivas en la educación. En su libro del 2012 que lleva por nombre ese mismo título (La inteligencia Ejecutiva) decía “El fracaso de esta inteligencia está presente en los grandes problemas que preocupan a la sociedad: las conductas impulsivas, la agresividad no controlada, el consumo de drogas, los déficits de atención, los problemas de desorganización, la falta de constancia…la mala gestión del tiempo, la pasividad, las actitudes de dependencia de las personas…y gran parte de los fracasos educativos”.

 

Con el paso de los años, nuestro Colegio se ha ido construyendo como una comunidad de aprendizaje, con una pedagogía activa, holística, con un ideario humanista y laico, con vocación Europea, que incentiva los idiomas como el inglés y el francés desde las edades más tempranas, que personaliza la enseñanza , atiende la diversidad y se preocupa por conseguir una buena formación académica y humana en valores éticos y sociales. Apoyamos y defendemos la neuroeducación porque creemos que nos ayudará a conocer mejor a nuestros alumnos, cómo aprenden, y porque nos orientará en la búsqueda de talento y la atención de las necesidades cognitivas y afectivo-sociales.


Para allanar el camino del aprendizaje son muy importantes las expectativas que tengamos los profesores sobre nuestros alumnos (efecto Pigmalión), la pasión que transmitamos a la hora de enseñar, la alegría, la paciencia, la perseverancia, el diálogo, la comunicación, el cultivo por parte de los docentes y no docentes de un clima emocional positivo en todo el contexto escolar. Los aprendizajes cuando están teñidos por las emociones positivas son recordados; las emociones negativas o vinculadas al miedo, los prejuicios o el estrés inhiben o dificultan el aprendizaje.

 

Un obstáculo del presente actual que tiene un mal pronóstico de futuro para los niños, la salud de las familias y la sociedad , es el de esos entornos de sobreprotección como los de algunas familias que, sin darse cuenta , no dejan crecer a sus hijos, diciéndoles “sí” a todas las demandas posibles y dejando que elijan cuestiones que a su edad no les compete por falta de madurez por ejemplo. Muchos de ellos terminan convirtiéndose en pequeños tiranos y en personas infelices y desajustadas en la sociedad. Los niños necesitan límites porque les proporciona seguridad y porque están aprendiendo a controlarse, a inhibir respuestas, a dirigir la atención, etc., todo no puede sustentarse en el principio del placer, se necesita conocer el principio de realidad para integrarse en la sociedad.


Otro autor como Fernando Botella, experto en liderazgo talento e innovación que trabaja para el mundo de la Empresa y Universidad, ha dicho en varias ocasiones que “cuanta mayor preparación tengamos las personas , menos dejaremos al azar (principio de incertidumbre) . En un mundo en constante cambio y transformación tenemos que formarnos para ser menos vulnerables” .
Algo que también nos puede ayudar a reflexionar es el enfoque que dan algunas Universidades muy prestigiosas en la elaboración del curriculum , como el caso del “Massachusetts Institute of Technology” (M.I.T.) que están dedicando un porcentaje significativo en sus programas a disciplinas como literatura, idiomas, música, filosofía, etc. Así mismo , las grandes empresas tecnológicas son las primeras que se están dando cuenta de que los conocimientos técnicos no son suficientes para triunfar laboralmente en la sociedad del SXXI. Por tal motivo, estas actuaciones y enfoques mencionados nos inspiran a seguir incentivando una buena formación académica en humanidades y cultura científica durante toda su escolarización , sin olvidarnos de la importancia que tiene la creación de hábitos y aprendizajes vivenciales para formas buenos ciudadanos, honestos y comprometidos con la sociedad. Por otro lado, en los tiempos actuales , se hace imprescindible orientar muchos de nuestros proyectos en la toma de decisiones , en la gestión emocional, el mantenimiento del esfuerzo, en el aplazamiento de las recompensas y en la creación de metas a largo plazo; en definitiva, en el desarrollo de la inteligencia ejecutiva, como dice el profesor Marina," queda mucho por andar…"

“Lo importante es no dejar nunca de hacer preguntas. No perder jamás la bendita CURIOSIDAD”. (Albert Einstein)

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